Riesgos y complicaciones
Australia es uno de los lugares más seguros del mundo para ser anestesiado. A pesar de esto, algunos pacientes tienen un mayor riesgo de complicaciones debido a su estado de salud (por ejemplo, si tienen alguna enfermedad cardíaca o respiratoria, diabetes, obesidad, o por la edad) y/o el tipo de cirugía que se vaya a tener.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios de la anestesia incluyen:
- Sensación de somnolencia
- Mareos
- Dolor de garganta
- Presión arterial baja
- Náuseas leves
Éstos son relativamente comunes pero temporales y generalmente pasan de manera rápida.
Complicaciones
También pueden presentarse complicaciones, pero son poco frecuentes. Éstas incluyen:
- Daños en los dientes, prótesis dentales, prótesis, empastes, coronas, puentes y placas
- Voz ronca
- Dolor de cabeza
- Moretones en el lugar de la inyección
- Dificultades respiratorias temporales como el asma
- Dolores musculares
- Lesión de los labios y la lengua
- Reacciones alérgicas o sensibles
Algunas complicaciones graves que pueden surgir, pero son aún más remotas incluyen:
- Percepción operatoria
- Lesión ocular
- Convulsiones
- Ataque cardiaco
- Embolia
- Insuficiencia hepática o renal
- Daño pulmonar como neumonía
- Daño a la laringe y cuerdas vocales
- Infección por transfusión de sangre (ver más abajo para más información)
- Daño permanente del nervio (incluyendo paraplejia) o daño de los vasos sanguíneos
- Muerte
Si tiene alguna inquietud respecto a lo anterior, por favor hable con su anestesista.
Transfusión de sangre
En la cirugía moderna, los requisitos para la transfusión de sangre son menos comunes. Hoy en día, toda la sangre recolectada de los donantes, es examinada cuidadosamente y testeada pero todavía hay un riesgo muy pequeño de infección cruzada. Su anestesista es consciente de estos riesgos y sólo utiliza transfusiones de sangre cuando es absolutamente necesario. Para una cirugía mayor, su anestesista puede supervisar un sistema de recolección de su sangre durante o después de su operación, procesándola y retornándosela. Esto se llama recuperación de sangre y, a veces esto puede evitar la necesidad de una transfusión.
Para los pacientes que se oponen a la transfusión de sangre (por ejemplo, por razones religiosas), usted debe informar al anestesista antes de la cirugía.